“Tocando el infinito”: de muy cerca, acompañamos a tres familias que se preparan para una muerte

tocando el infinito Es un documental muy especial, a la vez íntimo y sereno, que te hace pensar y llorar. El joven cineasta belga Griet Teck (1982) contactó con profesionales de cuidados paliativos con el objetivo de acompañar y filmar a personas que sabían que estaban muriendo en sus últimos días. A través de ellos, entró en la vida de tres familias. Nosotros también te acompañamos y nos sentimos honrados, y algo asustada, por el privilegio.

Son 76 minutos que incluyen muchas espacios de silencio y espera: esperamos la muerte, no sabemos cuándo; advertido, pero al mismo tiempo sorprendido.

Esta obra tan especial fue nominado a Mejor Documental en los Premios Ensor (los Goya o los Oscar belgas). Está recorriendo España en unos pasos especiales, se pueden pedir pases a la distribuidora (BoscoFilms) y se podrá ver on-demand online a finales de noviembre en tocandoelinfinito.com.

Nos metemos en la casa, la vida y la muerte de tres familias. En los tres habrá una muerte, y se preparan para ella.

62 años de casada: “Aún me gustaría contarte muchas cosas”

Fernand es un anciano que vive con su esposa. Han estado casados ​​por 62 años y no tienen hijos, lo que hace que su caso sea especial. Mira la lluvia, espera, piensa en silencio, a veces solloza.

Ella le pregunta todos los días si todavía lo ama. “¿Por qué siempre me preguntas?” él dice. “Para contactarte”, comenta. No es que no contacten, porque están todo el día juntos y con mucho cariño. Pero ella siente que él ya se va y ha creado ese ritual diario.

Fernand se acerca a la muerte y su esposa lo acompaña en Tocando el Infinito

Ellos cuentan sus éxitos juntos: “Nos amamos desde el principio, sabía que iba a funcionar y no me equivoqué”, dice Fernando.

Parece que no tienen nada más que decirse… pero él tiene la sensación de que se le está acabando el tiempo. “Cariño… nunca te dije ‘cariño’, quisiera decirte muchas cosas, las cosas más bonitas”, dice Fernando. Siempre hay tiempo. Pero ella, ahora viuda, reflexiona y comenta: “Creo que nos dijimos todo. No cambiaría nada de lo que hicimos”.

See also  La cruel película de Netflix que enseña la venganza tras sufrir la PEOR humillación

El espectador debe frenar y adaptarse a los suyos, como se adaptan ellos a lo que se avecina.

La viuda… y la sombra de la eutanasia

Delphine es otra anciana, ahora viuda. Se ha mudado a casa de su hija para pasar sus últimos días. Al igual que Fernand, está reduciendo sus actividades y preparándose para la muerte. Pero ella tiene familia. Su hijo, por ejemplo, con una grave discapacidad física, vive en un centro especial. ella va a visitarlo. “Me gustaría volver a verte pronto, pero creo que ya no podré”, dice triste. Habla con su hija de cómo murió su marido: no quería hablar de ese asunto, ni de muchos otros. Pero ella habla con calma.

Tiene una gran estatua del Sagrado Corazón en casa y todas las noches reza a la Virgen María, una oración “a la Madre de los Necesitados”.

Delfina con su perrito en sus últimos días... y una gran imagen de Jesús detrás

Un médico llega a casa para explicar las nuevas pastillas y parches de morfina. Es aterrador, porque es Bélgica, y en Bélgica -como ahora en España- te puede venir un médico a matarte además de a calmarte el dolor. Y entonces, el médico debe dejar muy claro de qué se trata.

“Esta morfina te va a ayudar contra el dolor y te va a ayudar a respirar, ambos. No es para morirse, ¿de acuerdo? No es para morirse. Es para el dolor y para respirar mejor”, Él dice. “No es para morirse” significa “no es para matarte”, se entiende a sí misma. Porque a otros ancianos sí les dan pastillas para matarlos..

¿Podemos sospechar que el médico insiste en ella porque es católica? ¿Y si no lo fuera? quéAl medico no le importa dar una pastilla que mata que una pastilla que calma? Es espeluznante y uno puede estar asustado. ¿Y si engañan a Delphine? La película no aborda esto, solo refleja la escena, pero hay eutanasia manchando todo donde se legaliza, manchando un oficio que alguna vez fue noble y basado en la confianza.

See also  Top Gun: Inconformista | Las primeras reacciones lo llaman "el éxito de taquilla perfecto"

Una madre joven con 3 hijas.

La familia con la que pasamos más tiempo y nos emocionamos más es la que tiene Rebecca, casada, joven madre de 3 niñas. El cáncer de hígado la va a matar. Ella va a la escuela de sus hijas a leerles el cuento a los niños. “Mamá tiene cáncer”. Lo que pasa es que la madre del cuento está curada y ella no, como les explica a los niños.

Estos niños felices escuchan el cuento Mamá tiene cáncer y el testimonio de Rebeca

Estos niños felices escuchan la historia Mamá tiene cáncer y el testimonio de Rebecca. Se volverán más serios al reflexionar sobre la muerte.

“Llevo 5 años con la enfermedad y no me he curado. A veces los médicos no pueden ayudarte. Hay posibilidades de que muera. ¿Cuándo? no se sabe. Es difícil no saber. Esperamos estar aquí en Navidad, porque es una fiesta familiar, sería genial celebrarla un año más. Intentamos disfrutar de las pequeñas cosas todos los días”, explica.

Los niños, asombrados y curiosos a la vez, le preguntan si le tiene miedo a la muerte. “Sí, estoy un poco asustada, pero sobre todo no me gusta pensar que voy a ser separada de mis preciosas hijas”, responde ella.

Durante la pelicula, La madre va a intentar aprovechar el tiempo que pueda con sus hijas, y dejarles buenos recuerdos, también objeta: una cajita que pintan juntas, unos collares de perlas “que sabes que a mamá le gustan mucho”…

También vemos al psicólogo infantil hablando con una de las niñas. ¿Cómo aliviarás tu dolor cuando mamá muera?pregunta el psicólogo. “Creo que lloraré y golpearé mi almohada”, responde ella. “Desde que me dijo que se iba a morir, le digo todo lo que pienso”, agrega la niña.

See also  Joe Hill revela la inspiración detrás de la historia en la que se basa la película y califica la adaptación de Scott Derrickson de "brillante"

Toca la finitud, más que el infinito

Rebecca dice una oración de buenas noches con su hija sobre los ángeles que guardan la cama, pero la película no nos muestra nada sobre su religiosidad íntima o su fe en el más allá. Nunca hablan de un reencuentro en el más allá.

El director explicó a ReL que Rebecca y su familia estaban acompañados por un sacerdote católico, quien son creyentes, pero no querían que se usara ese material en la película.

aunque la pelicula se llame tocando el infinito, en realidad casi nada de ese infinito se muestra. La película es hermosa y sincera mostrando más bien lo contrario, simplemente la finitud, nuestra pequeñez y mortalidad, despojándonos poco a poco de cosas y distracciones y centrándonos en las últimas relaciones con nuestros seres queridos.

Lo más escalofriante son las últimas escenas con Rebecca. Vemos a su esposo y sus hijas esperando en silencio junto a su cama y escuchamos su respiración profunda. Vemos a la niña encima de su madre, tratando de escuchar su corazón. Un marco nos muestra humo blanco que sale de las chimeneas y sube por los tejados, en alusión al alma que vuela.

En realidad, cuenta el director a ReL, Rebecca, una atleta de corazón fuerte, no murió en ese momento, sino unos días después. Pero no cabe duda de que el espectador está con ellos en su agonía.

El final es triste, pero el sentimiento es que todo se ha hecho correctamente. En Navidad, sin mamá, la niña puede tocar un sencillo villancico en el piano.. La luz escasea en esta película -fue rodada en otoño-invierno en Bélgica- pero cuando hay luz viene de los hogares, de la familia.

Para solicitar pases, consultar materiales educativos o -a fines de noviembre- verlo en línea, visite:
tocandoelinfinito.com.

Leave a Comment